La Municipalidad de General Alvear comenzó la renovación integral de la Avenida Alvear Oeste, una intervención estratégica que permitirá dar respuesta a problemas estructurales vinculados a las redes de agua potable y cloacas, además de concretar una profunda puesta en valor de uno de los corredores urbanos más importantes del departamento.
La obra representa una inversión de gran magnitud destinada a resolver una demanda sostenida durante décadas por vecinos, comerciantes y frentistas. Entre las tareas previstas se encuentra el recambio completo de redes sanitarias con más de cincuenta años de antigüedad, cuya obsolescencia generó reiterados inconvenientes, deterioro de la calzada y hundimientos en distintos sectores.
El intendente Alejandro Molero destacó el alcance de la intervención y remarcó su impacto en el presente y el futuro de la ciudad.
“Estamos dando respuesta a una problemática que los alvearenses arrastran desde hace muchos años. Esta obra permitirá mejorar servicios esenciales, optimizar la infraestructura urbana y acompañar el crecimiento de General Alvear con una planificación pensada para las próximas décadas”, señaló el jefe comunal.
La iniciativa no sólo contempla mejoras en materia de saneamiento y distribución de agua potable. El proyecto incorpora una renovación urbana integral que incluye el adoquinado de aproximadamente 600 metros de la avenida, nueva iluminación, modernización del espacio público y mejoras orientadas a fortalecer la circulación, la seguridad y la actividad económica.
En ese sentido, Molero subrayó que la intervención forma parte de una visión de desarrollo que busca consolidar a la avenida principal “como un paseo urbano moderno y un polo comercial a cielo abierto, generando mejores condiciones para comerciantes, emprendedores y vecinos”, añadió.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto es la optimización de los plazos de ejecución. A partir de un trabajo coordinado entre el municipio y la empresa adjudicataria, se logró reorganizar la planificación original, que contemplaba 18 meses de obra, con una reducción significativa de los tiempos previstos. De mantenerse el ritmo actual de trabajo, la intervención podría completarse en poco más de cinco meses.
